- Sobre todo no crucen el puente. Se exponen a quedarse al otro lado.
Era lo que ellos llamaban territorio comanche en jerga del oficio. Para un reportero en una guerra, ése es el lugar donde el instinto dice que pares el coche y des media vuelta. El lugar donde los caminos están desiertos y las casas son ruinas chamuscadas; donde siempre parece a punto de anochecer y caminas pegado a las paredes, hacia los tiros que suenan a lo lejos, mientras escuchas el ruido de tus pasos sobre los cristales rotos. El suelo de las guerras está siempre cubierto de cristales rotos. Territorio comanche es allí donde los oyes crujir bajo tus botas, y aunque no ves a nadie sabes que te están mirando. Donde no ves los fusiles, pero los fusiles sí te ven a ti.
Amarea I
Hace 3 horas
5 comentarios:
Uhm... Evur, no te imaginas por donde he cogido el texto, ni con qué lo he relacionado... pero estoy ahora mismo en territorio comanche!
Besikos!
Vero
Quizás siempre estemos un poco en territorio comanche aunque no nos apunten fusiles sino lenguas bífidas y miradas despectivas...
que de tiempo sin pasar por aqui.. relato estremecedor eva
Buen relato. Pinta deseseranza... y realidad.
seguirè recorriendo tu cuaderno.
Muy bueno...pero me recuerda demasiado a esas tardes somnolientas en clase de Guion
Publicar un comentario en la entrada